Para entender mi vida la tengo que juzgar desde afuera de la misma manera en la que critico la de mis semejantes. Si tuviera unos binoculares me ahorraría el trabajo de la morbosidad...
A veces soy hombre. Soy hombre cuando me creo el protagonista de las historias de mis libros. Cuando asumo el papel que deberías tener conmigo. Cuando te busco incansablemente, cuando detienes mis latidos como si tuvieras el poder de hacerlos desaparecer. Cuando busco el momento preciso para desnudarte y saciarme de ti como si fueras un ser de paso. Lo sé, soy precoz. Pero así es un hombre: por nada del mundo admitiría mi necesidad de verte a diario, de tener que monitorearte de lejos solo para saber que no estás con nadie mas. Soy hombre en este preciso momento en el que los celos corrompen mi alma con maldiciones, en el que mis labios se hinchan con el dolor de un beso frío. Siempre lo he sabido: el baño no es el mejor lugar para estar solas. ¿Qué parte de tu tiempo es el mas adecuado? A falta de espacio, me conformo con mendigar tu compañía en lapsos diminutos....

Estan bien tus escritos,me entretienen.
ReplyDeleteUn saludo desde el otro trozo de tierra.
Sin palabras... no encuentro palabras que describan lo que tus palabras, tus letras me hacen sentir, me encanta la manera en la que LE dices todo lo que sientes, se dará cuenta que es ÉL, lo sabe? Odiaría estar en sus zapatos, porque por lo que dejas ver no están del todo bien, y sin embargo, tu ESTÁS con el al 100%...
ReplyDelete...a veces soy bestia... y olvido que el lastimarla produce heridas más profundas en mí... y al regresar a ser hombre, el sufrimiento de un ser egoista...
ReplyDeleteme ha encantado tu blog