Fotografía: Elliot Erwitt
Noviembre 2008
Me dió tanto miedo como nunca en mi vida. La taza de café se estrello en el suelo al tiempo en que tu cara se iba de mi memoria. Fueron mil pedazos imposibles de unir, como tratar de medir la longitud del universo infinito. Comenzaba a sufrir alzheimer, puesto que tu rostro, pese a todos los años que lo tuve frente al mío, me parecía un residuo viscoso en la película de mi pasado...

No comments:
Post a Comment